La escucha activa
Reflexión basada en el libro: Rompe la barrera del no
En el libro Rompe la barrera del no, escrito por el exnegociador del FBI, Chris Voss, se dan muchas claves para negociar y para mejorar el trabajo en equipo.
Escuchar.
Nadie trabaja solo. Cuando había un secuestro con rehenes, escuchaban por teléfono varias personas a la vez. Porque cualquier oído extra puede recoger información extra. Llegaban a tener hasta cinco personas conectadas a la misma línea simultáneamente.
“¿En serio se necesita todo un equipo para… escuchar a alguien?”
“Nos distraemos fácilmente. Desarrollamos una escucha selectiva y oímos sólo lo que queremos oír porque nuestras mentes actúan en función de un sesgo cognitivo, buscando la consistencia más que la verdad.”
En el libro usan varias tácticas para mejorar la escucha activa:
Pausas efectivas. El silencio es poderoso.
Pequeños alientos: fórmulas simples: “ok”, “ya veo”, … para dar a entender que estás prestando atención.
Reflejar. Escucha y repite las últimas palabras que te dice tu interlocutor y activarás el “espejo”.
Etiquetar: Dar a las emociones del interlocutor un nombre e identificarse con sus sentimientos.
Parafrasear. Repetir lo que crees haber escuchado para cotejarlo.
Resumir. Combinando lo que se está diciendo con el reconocimiento de las emociones que subyacen.
Este libro ha sido de gran utilidad para aplicar en la vida y en el entorno corporativo, en el cual, falta escucha y son fútiles los límites, porque hay jerarquías y miedo, mucho miedo a perder el trabajo o a cambiarlo.
Lo escucho a menudo en las sesiones de coaching. Aguantamos lo que no aguantaríamos de otra persona en otro entorno. Escuchamos para responder. No nos ponemos en el lugar del otro. No hablamos. No tenemos tiempo a nada que no nos interese a nosotros mismos. Empleamos de serie el tono pasivo-agresivo. Se nos olvida que las mejores preguntas son las abiertas. Que lo que es obvio para ti no tiene por qué serlo para mí. Y cuando llega la “hostia”, ya es demasiado tarde para llamar a los salvadores.
¿Te sientes identificad@? Leo tus comentarios.
Un abrazo y gracias por leer hasta aquí,
Rocío

