La vida imaginada
Reflexión tras la lectura del libro de Andrew Porter
Cuando nos hacemos adultos, sabemos que quizá en algún momento tendremos que enfrentarnos a las memorias de la infancia, especialmente cuando no fue una época repleta de felicidad y éxtasis, sino que cargamos con una mochila de recuerdos tristes y traumáticos, de impactos emocionales que no supimos gestionar y que perduran escondidos y guardados con llave en algún lugar de nuestro subconsciente, como aquella caja de hojalata que enterramos bajo la tierra del jardín del colegio hace cuarenta años.
Nuestro cuerpo está preparado para sobrevivir y archiva lo que sea con tal de seguir adelante. O lo manifiesta en forma de síntoma físico.
Pero el pasado siempre vuelve. Podrá tardar más o menos. Pero volverá y su fuerza arrolladora será la de un tsunami.
De esto habla esta maravillosa historia: La vida imaginada. Una novela que aborda uno de los mayores misterios de nuestra vida: nuestros padres.
Steven, el protagonista, sufre porque su mujer y su hijo se han ido. Y él no logra superar el vacío dejado por su propio padre, que desapareció hace muchos años, cuando él tenía 11.
Dice Mark Wolynn en su libro Este dolor no es mío que el trauma se hereda. Que quizá un día, por la mañana, a la misma edad que a nuestro padre o madre le sucedió algo traumático, nuestro subconsciente nos invite a repetir la historia. Quizá por no creernos merecedores de una vida mejor que la que ellos tuvieron. “Atrapado por una lealtad inconsciente, puedes sabotear tu éxito para no ser más que tu padre”; “Las cuestiones sin resolver con nuestro padre o con nuestra madre pueden oscurecernos la vida laboral y la vida social”.
La lectura de La vida imaginada da mucho que pensar a quienes tenemos viajes pendientes, no sólo a lo más profundo de nuestro ser, sino a lugares que ni imaginamos todavía. Vivimos nuestra vida con demasiadas preguntas sin responder. Tardamos muchos años en tomar decisiones y sabemos que quizá cuando las tomemos, será ya muy tarde. Porque hay recuerdos que siguen apareciendo en nuestras noches aunque los tapemos a base de productividad y de no pararnos. Es tan fácil verlo desde fuera y tan difícil cuando la decisión es tuya.
“En la vida imaginada, muchas cosas son distintas”
“Los verdaderos paraísos son los paraísos que hemos perdido”
Un abrazo y gracias por leer hasta aquí,
Rocío
P.D.: ¿Quedamos para escribir? Organizo un taller de escritura terapéutica on-line con Marta Taboada | Coach el viernes 12 de junio de 17 a 19 horas. Escríbeme para más información. Escribir nos salva.
P.D.2: Sigue abierta la preventa de mi cuento infantil. Te dejo el enlace. Compártelo con toda persona o entidad que creas que pueda estar interesada para poder llegar al objetivo de la editorial antes del 4 de julio y poder publicar la primera edición.
https://edita.es/projects/mi-mama-esta-cansada/


Me apunto el libro, pero para más adelante.No sé si a ti te ocurre, pero yo,so estoy muy a flor de piel, no consigo conectar